Sucesión intestada: cómo vender una propiedad heredada sin testamento
Cuando el dueño de un inmueble fallece sin dejar testamento, los herederos no pueden venderlo ni hipotecarlo de inmediato: primero deben tramitar la sucesión intestada para que la ley los reconozca como nuevos propietarios. Así funciona el proceso.
¿Notarial o judicial?
- Vía notarial: cuando hay acuerdo entre los herederos. Es la más rápida — el trámite suele tomar entre 1 y 2 meses, incluyendo las publicaciones de ley.
- Vía judicial: necesaria si hay conflicto entre herederos, menores involucrados con discrepancias, o situaciones complejas. Toma considerablemente más tiempo.
Documentos que pedirá el notario
- Partida de defunción del propietario.
- Partidas de nacimiento de los hijos y de matrimonio, si aplica (acreditan quiénes son los herederos forzosos).
- Certificado negativo de testamento emitido por SUNARP (confirma que no dejó testamento inscrito).
- Certificado negativo de sucesión intestada (confirma que el trámite no se hizo antes).
El paso que muchos olvidan: inscribir en SUNARP
Obtenida el acta notarial de declaratoria de herederos, hay que inscribirla en Registros Públicos y luego inscribir la sucesión en la partida registral del inmueble. Solo cuando los herederos figuran en la partida pueden vender: el comprador (y su banco) verificarán la titularidad en el CRI.
¿Y si son varios herederos?
El inmueble queda en copropiedad: para vender se requiere la firma de todos los herederos (o una división y partición previa). Acordar esto antes de publicar la venta evita caídas de negocio a mitad de camino.
Con la partida ya regularizada, puedes publicar la propiedad gratis en Hoggary y venderla con total seguridad jurídica.